jueves, 17 de febrero de 2011

Consumo de alcohol deja cinco muertos cada minuto en el mundo

Consumo de alcohol deja cinco muertos cada minuto en el mundo
Por: EFE | GINEBRA. | 12:12 p.m. | 11 de Febrero del 2011
América tiene la ingesta promedio de alcohol más alta del mundo, con 8,5 litros por persona al año.
Foto: Efe Comparte este artículo
La OMS expresó su preocupación y pidió atajar el consumo excesivo de alcohol.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió a los gobiernos aplicar más medidas para reducir el impacto del consumo excesivo de alcohol, que causa cada año 2,5 millones de muertes y es el tercer factor de enfermedad y discapacidad en el mundo.
De acuerdo con la OMS, la ingesta global de licor es de 6,13 litros por persona al año, un promedio que rebasa el continente americano, donde el consumo per cápita de sus 35 países es de 8,5 litros por persona.
En un informe global publicado este viernes, la OMS constata que cerca del 4 por ciento de todas las muertes en el mundo son atribuibles al alcohol, lo que significa más fallecimientos que por el virus del sida, la violencia o la tuberculosis.
La mayoría de las muertes relacionadas con el alcohol están causadas por heridas -por ejemplo por accidentes de tráfico- y enfermedades cardiovasculares, cáncer o cirrosis hepática, entre otras.
El consumo nocivo de alcohol, entendido como un uso excesivo hasta el punto de causar daños a la salud, también conlleva consecuencias sociales negativas, como la violencia, el abandono o negligencia hacia los hijos y la abstención laboral.
De acuerdo con el estudio, el alcohol es un factor causal en 60 tipos de enfermedades y lesiones y una causa componente en otras 200. Pero a pesar de todo ello, el uso nocivo del alcohol sigue estando entre las prioridades menos atendidas por las políticas públicas.
"Se necesita hacer mucho más para reducir las pérdidas de vidas y el sufrimiento asociados al empleo nocivo del alcohol", señaló Ala Alwan, director general adjunto de la OMS para Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental.
El uso nocivo del alcohol constituye el principal riesgo de muerte para los hombres de entre 15 y 59 años, sobre todo debido a lesiones, violencia y enfermedades cardiovasculares.
A nivel global, el 6,2 por ciento de todos los fallecimientos de hombres son atribuibles al alcohol, en comparación con un 1,1 por ciento de las muertes de mujeres.

El estudio revela que las mayores tasas de consumo de alcohol se encuentran en el mundo desarrollado, pero no siempre ese alto nivel de consumo se traduce en problemas relacionados con el alcohol o en consumo de riesgo.
Fuente: http://www.eltiempo.com/vida-de-hoy/salud/oms-pide-atajar-consumo-excesivo-alcohol_8848940-4

lunes, 14 de febrero de 2011







La institución 'Senderos' lucha contra las drogas en Colombia

Entiendo la reacción. La experimenté. La primera y las muchas veces que me dijeron o insinuaron que tenía un problema con el alcohol mi respuesta fue agresiva, negando, atacando a los osados que se habían atrevido a enunciar el tema.
Y en ese momento, lo juro, yo era honesta conmigo misma. El alcohol era la fuerza vital que necesitaban mi organismo y mi mente para funcionar. No entendía cómo personas vivían sin él.
El alcohol era mi mejor amigo, mi confidente, el testigo de mis lágrimas, el que entendía mis accesos de ira, el que me hacía dormir y olvidar muchas cosas, el que me desatascaba la garganta para poder llorar, el que me acompañaba a leer, a socializar, a ser alegre.
Cuando llegó la cocaína a mis narices, fue la perfección. Éramos un trío al que nadie podía vencer. Sin esos dos compañeros, pensaba que se me hubiera quedado desnuda el alma ante el mundo, incapaz de vivir, frágil, asustada y encuevada como un topo bajo la tierra.
Traigo a colación estos recuerdos personales porque cuando intuí que personas cercanas a mí querían alejarme de estas sustancias sentí morirme de angustia, de desesperación. No vislumbraba la vida sin ellas.
Respondía una y otra vez que yo no tenía ningún problema, que yo sabía manejar el consumo, que no me jodieran la vida y que me dejaran en paz.
Un adicto no concibe la vida sin la sustancia de su preferencia. Ya sea alcohol, marihuana, cocaína, bazuco, éxtasis, anfetaminas o tranquilizantes.
Por eso cuando nos mencionan Alcohólicos Anónimos, Narcóticos Anónimos, centros de recuperación, internados, terapias, reaccionamos como un puercoespín. Pensamos que eso es para los que viven en las calles, andan con un costal al hombro o en la cárcel...
Para los que han matado en un arranque psicótico, se cortan las venas o se mueren de cirrosis. Pero no para ‘nosotros’ que manejamos el consumo, que todavía funcionamos, que somos capaces de trabajar o estudiar, para los que después de una noche brava nos componemos con una ducha fría y un bloody -mary. No. Nos negamos a aceptar.
La enfermedad de la adicción es la única que el cuerpo mismo la pide. Que la necesita a gritos. Es la enfermedad diabólica que nos ataca alma y cuerpo, emociones y afectos, racionamientos. La enfermedad que nos esclaviza y nos arranca de cuajo lo único que nos distingue de los otros animales: la libertad. La capacidad de escoger. La enfermedad de la ‘negación’ por antonomasia.
Escribo estas líneas porque el consumo crece en Colombia. Porque los jóvenes, adultos, mujeres y niños caleños en número cada vez mas alarmante, están ya esclavizados por el consumo. Se salió de las manos. Y, curiosamente, los centros de rehabilitación están con pocos pacientes.
La adolescente que bebe los fines de semana, o mete éxtasis, o introduce cocaína en el támpax, mezclado con licor para llegar sin tufo a la casa. El estudiante encerrado en su cuarto, con las ventanas abiertas y la música a todo volumen para fumarse su cacho y desconectarse del mundo...
Los pandilleros que se ‘embalan’ para ir a la calle a pelearse. Las rumbas donde lo que más rumbea es el éxtasis. Las clínicas clandestinas de abortos. Las enfermedades venéreas. El Sida ...
El ejecutivo que ya se conoce todos los baños de la empresa y de los restaurantes para ‘sniffarse’ su gramo. El médico que aprovecha su investidura para proveerse de morfina o benzodiacepinas. El ama de casa que esconde las botellas detrás del inodoro o empaca su botellín con vodka en la cartera...
Las parejas que salen de farra y nunca se acuerdan muy bien qué sucedió. Los que llegan con ‘el piloto automático’ a su casa o se les perdió el carro no saben dónde. En fin, la lista es interminable.
Mientras se debate sobre la legalización o no de las drogas, lo importante es caer en cuenta que en este momento hombres y mujeres están llevados por la adicción. Están destrozando su futuro, acabando con su presente. Miles de personas ya están atrapadas en ese callejón estrecho y oscuro.
Lo importante es abrir los ojos. Aceptar que el problema existe. Pedir ayuda y descubrir que sí hay otra vida, aquí mismo, en ésta: sensacional, divertida, excitante, plena, sin necesidad de consumir. Lo importante es que la adicción esté aceptada como problema de salud pública y que las instituciones acreditadas reciban soporte de las entidades gubernamentales.
Por ejemplo, Cali, tiene actualmente ‘Senderos’, entidad que ofrece a jóvenes y adultos internado, programas ambulatorios, psicoterapias individuales y de grupo, terapias de familia, grupos de apoyo, con un equipo terapéutico de primera calidad y alto profesionalismo.
Esta institución forma parte de la Corporación Caminos que durante muchísimos años ha sido líder en prevención y recuperación de adictos. ‘Senderos’ es una nueva esperanza para comenzar una nueva vida. Está en la Carrera 127 No 22-249 Avenida El Banco. Teléfono 678 3375 ó 682 8166. Su director Pablo Rodríguez y su equipo son de lujo.

martes, 21 de septiembre de 2010

CURSO VIRTUAL EN FAMILIA

Les invitamos a inscribirse al curso virtual para padres y madres. "En Familia: claves para prevenir los problemas de drogas" El curso virtual esta diseñado para fortalecer, sensibilizar y motivar a los padres y madres en el papel preventivo del consumo de drogas en el ámbito familiar. Su carácter interactivo, cuenta con una propuesta didáctica y práctica, facilitando instrumentos que permiten su aplicación inmediata y favorecen el proceso formativo.

Objetivo
Sensibilizar y motivar a los padres y madres para la puesta en marcha de estrategias de prevención del consumo de drogas en el ámbito familiar.

Contenidos
El curso consta de seis módulos que incluyen contenidos teóricos, ilustraciones, audiovisuales y una propuesta de actividades.

Para inscribirse usted puede acceder desde la direccion:

http://www.educared.org/global/actualidad-educativa/colombia

domingo, 29 de agosto de 2010

Senderos en Treatnet II en Cali

Con notable éxito se realizó en Cali el Taller de formación en tratamiento del consumo de drogas, Programa Treatnet II, desde el 24 hasta el 27 de Agosto de 2010. Este evento, auspiciado por la Oficina de Naciones Unidas contra la droga y el delito (UNODC) y por la Secretaría de Salud Pública Municipal, fue impulsado y coordinado por el Dr. Pablo Rodríguez Páez, director del Programa Senderos de la Corporación Caminos de Cali.
Participaron más de 100 profesionales de diferentes áreas, pertenecientes a las instituciones de salud, los Centros de tratamiento de adicciones, las universidades, el ICBF, las Comisarías y diversas ONGs de la ciudad y de algunos municipios vecinos. Ellos recibieron entrenamiento en temas como la detección temprana del consumo de drogas, la orientación y motivación de casos y las estrategias terapéuticas a aplicar.
Este taller hace parte de un gran programa mundial que busca promover el desarrollo de mejores prácticas de tratamiento por consumo de drogas, el cual ha sido diseñado por la UNODC y que ahora llega al Valle del Cauca de la mano de Senderos, programa líder en la ciudad para el tratamiento de las diversas adicciones que aquejan al ser humano.

domingo, 8 de agosto de 2010

PREVENCIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS EN LA FAMILIA

1. La prevención del consumo debe iniciarse desde el momento mismo en que se conforma la familia; es decir que no debe esperarse a que los hijos lleguen a la adolescencia, porque ya será muy tarde y poco efectivo el esfuerzo.

2. Hay actitudes que favorecen llegar al consumo de sustancias psicoactivas: pobre compromiso con las responsabilidades; intolerancia ante los obstáculos y oposiciones; inmediatismo en la consecución de metas; uso de la fuerza y la violencia para resolver los conflictos; pobre capacidad de reflexión y de análisis. Estas actitudes se adquieren en la infancia, desde el momento del nacimiento, a través de la relación del niño con los padres y por imitación de sus conductas.

3. La prevención del consumo de sustancias dentro de la familia debe abarcar dos grandes temas:
1. Todo lo que tiene que ver de forma específica y directa con el consumo de sustancias: educación sobre los efectos y riesgos de usar las diferentes sustancias; preparación para reaccionar apropiadamente a los ofrecimientos o al consumo accidental de estas drogas; dificultar el acceso de los niños y jóvenes a las sustancias.
2. Formación de unos rasgos de carácter y actitudes positivas en el niño, entre los que sobresalen: tolerancia a la frustración, perseverancia en las tareas que emprende, solución de conflictos a través de acuerdos; capacidad para establecer relaciones armónicas con los demás; preocupación simultánea por el bienestar propio y el de los otros; coherencia entre los valores éticos y el comportamiento.

4. La prevención debe tratar de abarcar a todos los miembros de la familia. No son sólo los jóvenes quienes tiene riesgo de llegar al consumo de drogas, desde la infancia hasta la vejez aparecen circunstancias que podrían desencadenar este problema, es decir que también los padres, tíos y abuelos deben revisar sus actitudes en todo lo relacionado con el tema.

5. El alcohol es la sustancia adictiva sobre la que habría que hacer los mayores esfuerzos de prevención. Esta es la sustancia que más se consume en Colombia y la que mayores consecuencias está generando en nuestra sociedad: violencia, enfermedades, accidentes. También sabemos que el alcohol puede ser la puerta para pasar luego a consumir otras sustancias.


6. Entre más tarde en la vida se pruebe por primera vez el alcohol o alguna otra sustancia psicoactiva, menores serán las probabilidades de que se desarrolle una adicción a ellas. Vale la pena esforzarse por retardar lo máximo posible el contacto de los más jóvenes con éstas sustancias.

7. La ausencia de autoridad por parte de los padres es un factor de riesgo para adicciones en los hijos. Es importante que existan normas, pero que estás tengan razones lógicas que las sustenten. Estas razones deben ser dadas a conocer a los hijos, explicándoles el por qué de cada prohibición ó recomendación.


8. Desde edad temprana, los niños deben aprender de sus padres que las decisiones o elecciones que se hacen tiene consecuencias a corto y a largo plazo. Examinar por anticipado las consecuencias ayuda a ser más precavido y exponerse menos a riesgos como los que ofrece el consumo de drogas.

9. Reprender y ayudar a corregir los errores es tarea de los padres hacia los hijos. Es mejor si se involucra a quién cometió la falla en el análisis de lo sucedido, los motivos que tuvo y en decidir acerca de las estrategias para corregir el comportamiento negativo y reparar los daños causados. El consumo de sustancias psicoactivas por parte de menores de edad debe siempre considerarse como un grave error a corregir.


10. Detectar de forma temprana un consumo de sustancias también es prevenir que este pueda adquirir características adictivas. Señales que pueden hacer pensar en consumo son: cambios súbitos de emociones o de comportamiento; aislamiento excesivo; fallas inexplicables en el funcionamiento académico; cambios repentinos en el grupo de amigos que frecuenta; abandono de otras actividades recreativas.

11. Es importante que en caso de aparecer un consumo de drogas, la familia reaccione de forma rápida y efectiva. Con cariño y respeto se debe confrontar al consumidor acerca del consumo y resaltar las consecuencias negativas y los riesgos a que se vería expuesto si lo mantiene. Puede ser mejor asesorarse de un profesional experto en el tema que ayude a evaluar las alternativas de intervención o tratamiento más apropiadas e iniciar cuanto antes el plan elegido.




Pablo Rodríguez Páez
Médico Psiquiatra
Director del Programa Senderos para el tratamiento de conductas adictivas.
www. programasenderos.com